El mecánico más famoso de las redes sociales estalla contra los haters por las críticas a su proyecto de balizas V16.
En los últimos días, el mecánico más popular de las redes sociales en España—conocido por su estilo directo, su humor ácido y su compromiso con la seguridad vial—ha explotado públicamente contra los haters que lo acusan de querer “aprovecharse” de la nueva normativa de las balizas V16.
El creador de contenido, que acumula millones de seguidores entre TikTok, Instagram y YouTube, ha sido uno de los primeros en criticar abiertamente estas balizas, calificándolas en varias ocasiones como “una imposición más” para los conductores. Sin embargo, pese a no simpatizar con el dispositivo, ha reconocido que la ley es la ley, y que a partir de 2026 serán obligatorias para todos los vehículos.
Un proyecto con sello español… y solidario
Las críticas surgieron cuando anunció que su propia línea de balizas V16 comenzará a fabricarse en España, en un proyecto en el que participarán personas con discapacidad. Según explicó, el objetivo es doble:
1. Crear empleo inclusivo,
2. Evitar que el dinero termine en fábricas extranjeras, especialmente en China, donde se produce gran parte de estos dispositivos.
Lejos de verlo como una iniciativa positiva, parte del público lo acusó de intentar lucrarse aprovechando su enorme influencia en redes sociales. La respuesta del mecánico no se hizo esperar.
“Yo no me quiero aprovechar de nadie. Si quisiera, ya lo habría hecho”
En un vídeo que rápidamente se viralizó, el mecánico se defendió con contundencia. Aseguró que él fue el primero en criticar la obligatoriedad de la baliza y que, precisamente por no estar de acuerdo con la medida, ha querido aportar algo beneficioso:
> “No me gustan las balizas V16, lo he dicho mil veces. Pero son obligatorias. Si las tenemos que comprar, al menos que el dinero se quede aquí y que sirva para crear trabajo a gente que lo necesita.”
Asimismo, recordó que podría haber optado por importar productos baratos del extranjero y obtener grandes beneficios, “como hacen otros”, pero decidió apostar por un proyecto de producción local para generar impacto positivo.
La paradoja de las redes: ayudar también genera críticas
La situación ha abierto un debate sobre el clima envenenado que reina en las redes sociales, donde incluso iniciativas solidarias pueden ser interpretadas como intentos de manipulación o enriquecimiento personal.
Muchos seguidores han mostrado su apoyo, entendiendo que el creador solo busca ofrecer una alternativa ética y nacional a un producto que, les guste o no, será obligatorio en breve. Otros, sin embargo, siguen convencidos de que existe un interés oculto detrás del proyecto.
Conclusión
El mecánico más famoso de España se encuentra nuevamente en el ojo del huracán, esta vez no por sus diagnósticos mecánicos ni por sus vídeos virales, sino por intentar combinar negocio, legalidad, producción nacional e inclusión social.
En un ecosistema tan polarizado como el de las redes, cualquier movimiento genera interpretaciones extremas. Pero el mensaje del protagonista es claro:
si hay que comprar balizas, mejor que den trabajo en España y beneficien a quienes más lo necesitan.
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